Un reciente estudio publicado en el Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry ha identificado una sorprendente relación entre la edad biológica de una persona y el riesgo de sufrir complicaciones graves tras una hemorragia subaracnoidea. Dirigido por investigadores del Hospital del Mar en colaboración con el Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, este estudio ofrece nuevas perspectivas sobre cómo la edad biológica afecta el pronóstico de los pacientes, independientemente de su edad cronológica.
El estudio reveló que las personas con una edad biológica más elevada tienen un mayor riesgo de morir tras la rotura de un aneurisma cerebral. Sin embargo, aquellos con una edad biológica más joven, a pesar de tener una menor esperanza de vida, presentan un mayor riesgo de vasoespasmo, una complicación que ocurre cuando las arterias del cerebro se estrechan después de una hemorragia. Esta es la primera vez que se documenta una relación tan clara entre la edad biológica y las complicaciones de una hemorragia subaracnoidea, abriendo nuevas puertas para la investigación y el tratamiento de esta condición.
¿Cómo influye la edad biológica en las complicaciones del Alzheimer?
En el estudio, se analizó la edad biológica de 277 personas tratadas en el Hospital del Mar entre 2007 y 2020, con edades promedio de 55 años. Los resultados mostraron que un 20.6% de los pacientes murieron dentro del año posterior a la hemorragia subaracnoidea, y un 51% sufrió vasoespasmo. La investigación reveló que las personas con una edad biológica más envejecida presentaron un mayor riesgo de mortalidad, mientras que las personas con una edad biológica más joven experimentaron una mayor incidencia de vasoespasmo.
Se utilizaron muestras de sangre y herramientas de epigenética para calcular la edad biológica de los participantes. Las moléculas de RNA no codificantes fueron claves para este análisis, ya que estas moléculas pueden regular la expresión de genes y están influenciadas por los hábitos de vida y factores ambientales. Los resultados sugieren que un envejecimiento acelerado, medido por la epigenética, puede ser un factor crucial en la predicción de complicaciones tras un aneurisma cerebral.
Implicaciones para los tratamientos y la prevención
Este estudio subraya la importancia de llevar un estilo de vida saludable para prevenir el envejecimiento acelerado. Según los investigadores, la epigenética, a diferencia del genoma, puede modificarse por factores ambientales y hábitos de vida, lo que sugiere que cambiar estos hábitos podría mejorar el pronóstico de los pacientes que sufren hemorragias subaracnoideas y otras enfermedades neurológicas.
Además, los resultados abren la puerta a explorar nuevas terapias de modificación de la edad biológica, como la edición genética. Si bien el estudio no aborda directamente estos tratamientos, la manipulación de la epigenética podría ofrecer nuevas soluciones para frenar el avance de enfermedades y mejorar el pronóstico de los pacientes, a pesar de la presencia de complicaciones graves.
El Dr. Adrià Macias-Gómez, primer autor del estudio, explica que la edad biológica podría tener una gran influencia en la evolución de las enfermedades, más allá de la edad cronológica. El equipo de investigación ha destacado que estas observaciones podrían explicar por qué dos personas de la misma edad cronológica tienen una evolución distinta ante las mismas condiciones.
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